Ene 27 2017

Gana poeta Reynaldo García Blanco prestigioso premio literario Casa de las Américas

El poeta Reynaldo García Blanco se alzó con el prestigioso Premio Literario Casa de las Américas correspondiente al 2017, con su poemario Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa., según dio a conocer el portal La Ventana, de Casa de las Américas.

El jurado integrado por Leonel Alvarado, de Honduras; Eduardo Langagne, de México; Selena Millares, de España; Freddy Ñáñez, de Venezuela, y Sigfredo Ariel, de Cuba, consideró lo siguiente:
 

Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa, de Reynaldo García Blanco (Cuba), posee una “expresiva claridad de exposición y […] presenta poemas de escritura depurada no desprovistos de un delineado humor y una serena ironía. Con mirada incisiva, el poemario refiere personajes y situaciones de la cultura contemporánea sin extraviarse del verso libre o del poema en prosa. Contiene un doble diálogo con la inmediatez y la tradición, donde lo literario no es una realidad libresca sino natural y cercana”.
 
La periodista Lorena Sánchez, publicó en el mismo sitio digital, la entrevista que repplicamos a continuación:
 
Reynaldo durante la entrega del Premio Casa

Reynaldo García Blanco durante la ceremonia de entrega del Premio Casa de las Américas. Foto: Casa de las Américas

La lista de poetas latinoamericanos que han ganado el Premio Literario Casa de las Américas es extensa: el chileno Enrique Lihn, el salvadoreño Roque Dalton, los cubanos Fayad Jamís, Luis Rogelio Nogueras y un largo y grandioso etcétera. A esta lista se suma ahora, en la edición 58 del certamen, el espirituano Reynaldo García Blanco, poeta y ensayista cubano, autor de varios libros como Larguísimo elogio, Advertencias (in)fieles para escuchar el pájaro de fuego de Stravinsky, Reverso de foto & Dossier, entre otros.

En el apartado de poesía, García Blanco conquistó el podio con un libro sui géneris: Esto es un disco de vinilo donde hay canciones rusas para escuchar en inglés y viceversa. Sobre el poemario, el jurado —integrado por Leonel Alvarado, de Honduras; Eduardo Langagne, de México; Selena Millares, de España; Freddy Ñáñez, de Venezuela, y Sigfredo Ariel, de Cuba— dijo lo siguiente: “posee una ‘expresiva claridad de exposición y […] presenta poemas de escritura depurada no desprovistos de un delineado humor y una serena ironía. Con mirada incisiva, el poemario refiere personajes y situaciones de la cultura contemporánea sin extraviarse del verso libre o del poema en prosa. Contiene un doble diálogo con la inmediatez y la tradición, donde lo literario no es una realidad libresca sino natural y cercana’”.

Pero el poeta, en este caso en diálogo con La Ventana, adelanta un poco más sobre el volumen. El autor prefiere verlo como un libro repleto de referencias intertextuales y culturales: “León Trotski, la perra Laika, Nikita Khrushchov, aparecen indistintamente en el libro, el cual tiene un sentido lúdico y cuya estructura es peculiar. Armé el libro pensándolo como un disco de vinilo, dividiéndolo en dos caras: lado A y lado B; pensando también en ese juego con la intertextualidad.

“Es un libro con mucho desenfado, pero que sigue la Isla, el país, mi patria. Toma todo esto como centro que de alguna manera sistemática se puede encontrar en mis libros anteriores”.

Así Reynaldo García Blanco se considera un poeta muy apegado al canon de la literatura cubana. “No he dejado de un lado a la poesía de Heredia, José Martí, Lezama Lima. Todo ello lo he pasado por una suerte de tamín donde la cotidianidad está presente y donde las referencias a la literatura mundial, a los hechos históricos, es obligatoria, pero donde también me centro en las circunstancias actuales de Cuba”.

De manera que el poeta recibe este Premio Casa con una enorme gratitud: “Es de mucho asombro porque por muchos años he seguido los premios de poesía de la Casa, forman parte de mi biblioteca personal. Hay libros como Por esta libertad, de Fayad Jamís; Canto ceremonial contra un oso hormiguero, de Antonio Cisneros; Oíd mortales, de Victor García Robles, entre otros. Libros que en mi formación literaria han sido parte importante para mi creación y los que he leído con mucha avidez. Siempre ha sido un sueño para mí el Premio Casa de las Américas. Y ahora se ha dado esta ocasión y aquí estoy”.

Deja un comentario

Your email address will not be published.