Cosechas de Amador y Vaillant

Por Pedro de la Hoz

Las pródigas cosechas del pedagogo, compositor e intérprete Efraín Amador y el autor Rodulfo Vaillant fueron reconocidas con la entrega del Premio Anual por la obra de la vida correspondiente al 2017.

Las pródigas cosechas del pedagogo, compositor e intérprete Efraín Amador y el autor Rodulfo Vaillant fueron reconocidas con la entrega del Premio Anual por la obra de la vida correspondiente al 2017, que otorga la Asociación de Músicos de la Uneac.

Con ese merecimiento, la organización de los escritores y artistas cubanos distingue las trayectorias de personalidades vinculadas al desarrollo y la promoción de la música, y en este caso, como afirmó el maestro Guido López Gavilán, presidente de la Asociación, se pone de relieve, de una parte, un extraordinario empeño fundacional, y de otra, el consecuente compromiso con la cultura popular.

Amador ya era una figura destacada en el campo guitarrístico cuando sentó las bases y dio aliento permanente a la escuela cubana del tres y el laúd, que cuenta ahora, gracias a su tenacidad y sabiduría, con una línea de formación académica en el sistema de la enseñanza artística.

Con 70 años de edad, pero dotado de una juvenilia irreductible, por más de tres décadas ha investigado, concebido y puesto en práctica un método de aprendizaje que en 1989 introdujo el tres y el laúd en el perfil del nivel medio y luego en 1998 en la Universidad de las Artes. En esas empresas ha contado con la colaboración de su compañera, la pianista Doris Oropesa, y su hija Ariadna, siempre con la brújula orientada hacia la necesidad de resaltar la indiscutible cubanía del tres y la ineludible presencia del laúd en el despegue y conformación de las tradiciones sonoras insulares del ámbito rural.

Autor de obras para la guitarra y esos instrumentos, además de un apreciable catálogo en la música de cámara, en el acto de entrega del lauro dio fe de tales méritos mediante la audición de estudios de concierto para el tres y una recreación de la canción Fusil contra fusil, de Silvio Rodríguez, para piano, laúd y tres.

Rodulfo VaillantDesde los años 60 del pasado siglo, el santiaguero Rodulfo Vaillant (Los Hoyos, 1942) irrumpió en la música popular con temas que ganaron pronto el favor de amplios públicos.
Suele asociarse, con razón, su producción a la música de inspiración sonera para el baile. Decenas de obras suyas han sido interpretadas por orquestas de alta convocatoria como Estrellas Cubanas, Ritmo Oriental, Los Van Van, Riverside, Maravillas de Florida, Pancho El Bravo, Los Taínos, Rumbavana, Orlando Contreras, Son 14, y la Revé, con impactos foráneos en los repertorios de Batacumbele y Adalberto Santiago.

Pero Vaillant también destaca por la composición de boleros –de hecho, su primer éxito fue Arrodíllate en 1965– y como testimonio de ello dos formidables voces de la canción, Anaís Abreu e Ivette Cepeda, lo arroparon en la velada con que la Uneac hizo efectivo el galardón.

Igualmente se tuvo en consideración su labor promocional: él es el principal animador del festival Boleros de Oro, en Santiago, y de las temporadas de jazz en la urbe oriental.

Deja un comentario

Your email address will not be published.