Buesa, de lejos y de cerca, no es un título desconocido para los lectores. Si se concreta esta edición, será la tercera vez que el público cubano tendrá la oportunidad de disfrutarlo. La primera, en una versión reducida, vio la luz por Ediciones Santiago hace ya unos 10 años; la segunda, en 2013, corrió a cargo de nuestra editorial Caserón.
A esta tercera entrega se le añaden unas pocas imágenes y se le hacen algunas correcciones. También contará con una nueva cubierta, diseñada por Yusley Badia Burgos. La anterior es del artista de la plástica Fernando Goderich, cuyas ilustraciones interiores siguen embelleciendo la propuesta.
Buesa… es un interesante y sentido análisis de la obra del poeta que tanto ha hecho suspirar a generaciones sucesivas de adolescentes cubanos, sin haber sido publicado en Cuba luego de radicarse fuera del país, a comienzos de los años 60. El texto trata de dar una apreciación justa y desprejuiciada de la poesía y el universo de Buesa, un autor cuyos valores literarios se subestimaron durante mucho tiempo, gracias a esa combinación de elitismo, mala voluntad y bajas pasiones a la que nunca es ajeno un mundillo literario que se respete. Buesa gozó de lo que pocos literatos pueden gozar en vida: fama, éxito económico y una suerte endemoniada con las mujeres, algo que sus contemporáneos no le perdonaron.
Dice la editora Alicia García, en la nota de contracubierta: “José Ángel Buesa encarna, como ningún otro, la vieja porfía entre la crítica especializada y el gusto popular. Vapuleado o ignorado adrede en los tratados literarios; embestido con saña por algunos colegas de gremio; sin embargo amado por varias generaciones de lectores y radioescuchas que copian y memorizan sus poemas neorrománticos con real efusión”.
Además de la valoración de la obra e interesantes datos biográficos, el autor del libro, el narrador santiaguero Roberto Leliebre, ofrece una amplia selección de poemas, que incluye no solo los textos que inmortalizaron al poeta matancero, sino otros menos conocidos, en los que se trasciende el tema romántico, y representan momentos peculiares de una prolífica carrera. Roberto Leliebre “recupera” para el público cubano, a un poeta catalogado de fácil, pero que tendrá asegurado, por mucho tiempo, un puesto de lujo en las letras y la cultura cubana.



